Consejo de Gente de Villaverde: Cómo refrescarse en verano

Los días de calor suelen ser insoportables, más si no tienes un aire acondicionado en casa que refresque tus estancias. Pero no temas, en este artículo te proponemos algunas ideas para sofocar el calor y pasar el verano de la mejor manera posible. En unComo.com te explicamos cómo refrescarse en verano. Consejos sencillos que harán que tus días sean mucho más llevaderos y el calor sea más soportable. ¡Toma nota!

Comida y bebida. En verano lo mejor es comer cosas ligeritas e hidratarse continuamente. Piensa que si comes pucheros, guisos o cosas calientes te sentirás más pesado, lo cual hará que sufras más el calor y te sofoques demasiado. Lo más aconsejable es tomar ensaladas, pasta fresca o frutas. Además, te aconsejamos refrescarte bebiendo agua, comiendo algún helado o tomando refrescos sin mucho gas. Siéntete ligero y fresquito.

Vestir cómodo y fresco. Para sentirte mejor te aconsejamos que no te pongas tejidos que den más calor. Usa tejidos naturales como el algodón, el lino o la seda. Te aconsejamos que utilices cosas holgadas y que no te aprieten, de este modo podrás airearte. Lleva poca ropa y utiliza colores claros, pues atraen menos la luz solar y, por ende, dan menos calor.

3º Si vives en una casa, procura estar en los pisos más bajos. Piensa que el calor tiende a subir – puesto que es más denso que el aire frío - y, por ello, las estancias de la primera planta serán más frescas. Si te sientes muy acalorado, túmbate en el suelo. Te aliviará.

4º Si el calor no te deja dormir plácidamente durante la noche, intenta instalar un ventilador en tu habitación. Tenlo a la velocidad mínima, con la suave brisa te sentirás mejor. Procura no tener el ventilador directamente en tu cara, pues podrías enfermar. Lo más adecuado es que el aire circule libremente por la estancia, te refrescará todavía más.

5º Otros trucos para la noche. Cuelga las sábanas en la estancia más fresca de la casa durante el día, así las tendrás más fresquitas a la hora de dormir. También puedes poner tu almohada dentro de una bolsa y meterla en el congelador tan solo una hora antes de dormir. Te recomendamos que uses sábanas y fundas de almohada de seda o satén, pues te harán sentir más fresco durante la noche. Y sobre todo, no te pongas nervioso. Respira profundamente y evita pensar en el calor que hace, pues si lo piensas te será más difícil conciliar el sueño.

Pensar en frío. Aunque parezca mentira, pensar en cosas frías puede ayudarte a sentirte más fresco. Lee un libro, mira una película o busca en internet paisajes de ambiente frío. Te sentirás mejor.

Casa fría. Para mantener el fresco dentro de tu hogar, procura bajar las persianas y correr las cortinas durante el día. De este modo evitarás que los rayos de sol se cuelen en tus estancias y el calor se apodere de ellas. Una vez se vaya el sol, puedes abrir la puerta y las ventanas para que corra el aire. Hazlo si vives en una zona segura y no hay riesgo de peligro.

8º Durante la noche, duerme con las ventanas abiertas. Por la noche suele hacer más fresco, por lo que dejar alguna ventana abierta ayudará a que la estancia se refresque rápidamente.

9º Si cuentas con aire acondicionado, haz que enfríe tu casa durante unas horas. Mantenlo todo cerrado para que no se vaya el frío. Lo ideal es tenerlo a una temperatura de 21 grados. En caso de no tener aire acondicionado, puedes instalar ventiladores en tus estancias. Los ventiladores de techo van muy bien en el salón o comedor.

10º Apaga las fuentes de calor. Muchos de los objetos que tenemos en casa suelen ser fuentes de calor. Te aconsejamos que desenchufes todos los electrodomésticos que no debas utilizar – como el ordenador o el microondas – y que apagues las luces. Verás como el calor de tu hogar disminuye.