Cerca de 400 familias denuncian a Ignacio González por el impago de las ayudas para instalar ascensores

Un total de 392 familias pertenecientes a 34 comunidades de propietarios de Ciudad de los Ángeles presentarán un recurso contencioso administrativo contra la Comunidad de Madrid por el impago de las ayudas para la instalación de ascensores que contemplaba el Plan de Rehabilitación del Gobierno regional, que preside Ignacio González, según informa la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm).

Desde la Fravm se explica que estas 392 familias de Ciudad de los Ángeles (Villaverde) reclaman 1.700.000 euros en concepto de estas ayudas y denuncian que los vecinos se endeudaron entre 2009 y 2013 “con la promesa de una subvención que debía cubrir hasta el 70% de las obras y un máximo de 50.000 euros” unas ayudas que ahora la Ley de Acompañamiento de los presupuestos de la Comunidad de Madrid rebaja con carácter retroactivo y hasta los 15.000 euros esta cuantía.

La Federación vecinal explica que las familias están “cansadas de esperar el cobro de la subvención otorgada, y que muchas de ellas endeudadas por haber adelantado un dinero que tuvieron que pedir prestado y señala que 24 de las fincas afectadas fincas, aquellas que ya han recopilado la documentación que exige el proceso, presentarán hoy la demanda.

Para ello, un grupo de afectados se ha dado cita a las 12:00 en la sala 8 (de lo Contencioso Administrativo) del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Sin embargo, “los vecinos de esta zona de Villaverde, una buena parte mayores y con rentas muy modestas, no son los únicos que en su momento, seducidos por las subvenciones del Plan de Rehabilitación del Gobierno regional, se endeudaron para dotar a sus edificios de un elemento que mejoraría mucho su calidad de vida, un ascensor”, advierten desde la Fravm, colectivo que hace notar que otros muchos madrileños “de diferentes municipios y distritos, hicieron lo mismo en los últimos cuatro años”, sin que ninguno haya visto hasta ahora ni un euro de la subvención aprobada.”

Por eso, familias damnificadas de otros barrios como Manoteras (Hortaleza), La Elipa (Ciudad Lineal), Comillas (Carabanchel), Colonia de Los Álamos y Fontarrón (Puente de Vallecas) y Chueca (Centro), a través de sus asociaciones vecinales, estudian en estos momentos sumarse a la demanda colectiva presentada por sus homólogos de Villaverde.

Desde la Fravm se informa que “cada comunidad de propietarios que presentará hoy el recurso reclama 50.000 euros de la subvención, la cuantía límite por ascensor que establece el citado Plan de Rehabilitación (acuerdo de 30 de julio de 2009 del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid)”. Recuerda que “el texto, entre otras cosas, establecía el procedimiento de concesión de ayudas directas a la instalación de ascensores en edificios de vivienda colectiva con más de tres plantas” en el que se fijaban “ayudas que podían llegar a cubrir el 70% del coste de las obras con el límite de 50.000 euros indicado.

Posteriormente, según la federación madrileña de asociaciones de vecinos, “la Ley de Acompañamiento a los presupuestos de la Comunidad de Madrid actualmente en vigor rebaja esa cantidad hasta 15.000 euros por ascensor, una medida que se debe aplicar con carácter retroactivo y que, por eso mismo, no ha hecho sino agudizar el malestar en las comunidades afectadas”, por lo que en su recurso judicial, los vecinos usarán como argumento de peso el carácter profundamente injusto de esta retroactividad.

Subrayan desde la Fravm que “el coste de las obras en las fincas denunciantes oscila entre los 80.000 euros y los 127.000 euros, lo que equivale, en la mayoría de los casos, a más de 10.000 euros por hogar”.

Denuncian que “las familias, de extracción modesta, se animaron a realizar la inversión con la promesa de recibir, cada una, unos 5.000 euros de la subvención. Pero ninguna de las demandantes, ni siquiera las que ejecutaron las obras en 2009, ha recibido dinero alguno. Y, aunque la Comunidad de Madrid nunca ha negado que los beneficiados de las ayudas las vayan a perder, la paciencia de estos ya ha rebosado todos los límites, concluyen los representantes de los vecinos.