Cerca de 34 coches por hora salen de la fábrica de Citroën en Villaverde

Hay que remontarse al año 1954 para hablar de los orígenes de la actual fábrica de Villaverde que tiene el grupo PSA en Madrid. Tras su experiencia como transportista, explotando la línea de autobuses Orense-Luintra-Orense, el padre de Eduardo Barreiros estaba dando los primeros pasos en mundo de la automación. Luego vino el primer taller familiar, en el que se transformaban motores de gasolina a diésel, y que fue el germen de las actuales instalaciones en las que hoy se produce el Citroën C4 Cactus. Nació como Barreiros Diésel S. A., con sede en Madrid y con un capital de diez millones de pesetas de aquella época.

Desde entonces y hasta ahora han salido de Villaverde vehículos tan emblemáticos como los Dodge, los simpáticos Simca 1000 y 1200, los Chrisler y Talbot 150, el "superventas" Peugeot 205, o el urbano Citroën C3, incluyendo su versión descapotable Pluriel, que se fabricó en exclusiva mundial.

La planta de Villaverde tiene un futuro prometedor. Es uno de los tres pilares del grupo PSA en España, junto a Vigo y Zaragoza, gracias a la adjudicación el pasado año de un nuevo proyecto que contempla, en el horizonte de 2020/2021, la fabricación de un modelo cien por cien eléctrico.

Un madrileño por el mundo


En el presente, la fábrica madrileña surte a todo el mundo en exclusiva el modelo C4 Cactus, en su segunda generación, y es un ejemplo de cómo una vieja fábrica se ha modernizado, con un elevado grado de automatización, para lograr unas cifras de producción que garantizan su viabilidad.

Un tiempo estimado de 25 horas es lo que tarda en fabricarse en la planta de Villaverde cada nueva unidad del Citroën C4 Cactus. Este modelo "made in Spain" se somete a unas rigurosas pruebas de control de calidad, tras recorrer los casi 5,4 km desde que su carrocería se empieza a ensamblar hasta que sale de la zona de acabado. Parten de Madrid unos 450 Citroën Cactus diarios.

Además del personal que a mano ensambla componentes del vehículo, en esta fábrica 319 robots se encargan de montar el nuevo Cactus, de modo que se ha logrado una automatización del 96% en el área de chapa en la que se aplican 4.096 puntos de soldadura de la carrocería.
Como novedad para este modelo, la carrocería que ante
s se desplazaba a través de una cadena de montaje ahora se mueve mediante un sistema magnético de "carritos autónomos".