Las fiestas 'púnicas' del Metro de Esperanza Aguirre en Villaverde

Los vecinos de Villaverde lo recuerdan como un «fiestorro tremendo». En abril de 2007 el metro llegaba a este distrito del sur de Madrid tras años de reivindicaciones y el Gobierno de la Comunidad de Madrid presidido por Esperanza Aguirre organizó una celebración memorable.

Conciertos gratuitos, una paella gigante para 3.000 personas, castillos hinchables y la actuación estelar de Isabel Pantoja transformaron Villaverde en una fiesta durante dos noches consecutivas. «Os la merecíais», dijo Francisco Granados, entonces consejero de la Presidencia del Gobierno regional y promotor del evento.
El empresario José Luis Huerta fue el encargado de la organización de la multitudinaria verbena, que costó más de 250.000 euros. Siete años después, tanto Granados como Huerta duermen en prisión por orden del juez Eloy Velasco de la Audiencia Nacional, instructor de la 'operación Púnica'.

La investigación apunta a Waiter Music, la empresa de espectáculos de José Luis Huerta, como una de las fuentes de comisiones que Francisco Granados ocultaba en sus cuentas bancarias de Suiza. En aquella primavera de 2007, Waiter Music organizó también en Coslada y San Fernando de Henares las celebraciones por la ampliación de la Línea 7 del suburbano madrileño, que llegaba a estas localidades de la periferia de la capital sólo tres semanas antes de las elecciones autonómicas.

El programa fue tan completo como en el distrito de Villaverde, con macropaellas, la actuación de artistas como Antonio Carmona, orquestas y fuegos artificiales. La factura ascendió a los 380.000 euros, como revela una memoria de actividades de Waiter Music a la que ha tenido acceso EL MUNDO.

Concierto de Isabel Pantoja en Villaverde. / Begoña Rivas
 
 
«La práctica habitual es que la constructora pague estas celebraciones», apuntan desde la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid. En Coslada y San Fernando fue Dragados la empresa adjudicataria, mientras que FCC se encargó del tramo de Villaverde.

La ampliación de ambas líneas de Metro tuvo un coste superior a los 500 millones de euros, y las fiestas se incluirían como un gasto más dentro del presupuesto de las obras, financiadas por la Comunidad de Madrid.

En Villaverde, uno de los distritos con menos renta de la capital y antiguo baluarte socialista, los festejos que acompañaron la inauguración del metro se siguen recordando como el acontecimiento del siglo. «La verdad es que fue algo que nunca habíamos tenido por aquí», admite Piedad Martínez, presidenta de la asociación vecinal de Orcasur, una de las entidades invitadas por Francisco Granados a la reunión preparatoria del evento en la sede del Gobierno regional de la Puerta del Sol.

«Nos dijo que después de tantos años de reivindicación nos merecíamos una gran fiesta para recibir al metro». Ante el ofrecimiento, las asociaciones pidieron un concierto de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, «pero se nos iba de presupuesto», señala la portavoz vecinal. «Entonces nos ofrecieron una lista de artistas, y entre todos escogimos a Isabel Pantoja». La decisión sería después respaldada por el vecindario en una votación popular.

Como si de unas fiestas patronales se tratara, la celebración en Villaverde arrancó el viernes 20 de abril de 2007 con un pregón. También se proyectó un vídeo producido para la ocasión con la intervención de hijos ilustres del barrio, como el futbolista Raúl González y el grupo Camela. Después, el veterano grupo de rock andaluz Medina Azahara fue el protagonista de la noche.

Paella con cigalas para celebrar la llegada del metro. / Javi Martínez
 
 
Al día siguiente, Esperanza Aguirre y el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón viajaron en la cabina del primer convoy subterráneo que atravesó las nuevas estaciones de la Línea 3 construidas bajo los barrios de Usera y Villaverde e impulsadas cuando Granados estaba al frente de la Consejería de Transportes. La comitiva oficial se marchó sin degustar una gigantesca paella «con cigalas y todo», se recuerda en el barrio.

Además, la empresa Waiter Music instaló un parque infantil de atracciones, contrató charangas y llevó un autobús descapotable para disfrute del vecindario. También organizó una chocolatada amenizada por la orquesta Malvarrosa como aperitivo de la actuación estelar de Isabel Pantoja. El concierto, con entrada gratuita, reunió a miles de personas y tuvo un fastuoso final rubricado con fuegos artificiales.
Alberto López Viejo, entonces número dos de Granados en la consejería de Presidencia e implicado después en el caso Gürtel, presenció el concierto entre bambalinas. La resaca de la fiesta se prolongó durante un largo mes hasta el 27 de mayo, cuando el PP se impuso por primera vez en la historia en Villaverde en unas elecciones autonómicas donde Esperanza Aguirre logró una amplía mayoría absoluta.