Villaverde contra las mentiras de la crisis

Desde hace tiempo estamos asistiendo a un ataque sin precedentes a los derechos y a las libertades sociales que se consiguieron tras años de movilizaciones y de luchas populares.

Con la excusa de la crisis, que realmente es una estafa, los responsables políticos, al servicio de los mismos poderes económicos y de los especuladores que provocaron la crisis, están recortando poco a poco todos esos servicios públicos indispensables en una sociedad realmente democrática y al servicio de los ciudadanos:

- Los recortes, los copagos, los repagos y las privatizaciones en Sanidad.

- Las privatizaciones y encarecimiento de tasas, desde comedores infantiles a becas y tasas universitarias, en el sistema educativo público, mientras aumentan las subvenciones a un sistema educativo privado discriminatorio y excluyente.

- Los recortes injustos y vergonzosos de las ayudas a personas con discapacidad y personas mayores que necesitan, para seguir viviendo, recibir asistencia y apoyo.

- Los recortes de los derechos básicos de los trabajadores, dejando a sectores enteros completamente desprotegidos frente a las exigencias y presiones empresariales.

- Los continuos recortes de las ayudas a desempleados y familias sin ingresos, negándose la concesión de subsidios, ayudas sociales, becas para comedores escolares, etc.

- Miles de familias que no pueden seguir pagando la hipoteca de su casa (aprox. 285.000 procedimientos abiertos en el primer semestre de 2013 y aprox. 41.500 ordenes de lanzamiento en el mismo periodo, más de 200 cada día).

- La propuesta de reforma de las pensiones, que puede causar una importante perdida del poder adquisitivo de nuestros mayores, que ya están cobrando pensiones muy bajas (aprox. un 50% cobra menos de 700€).

- Los continuos aumentos, muy por encima del IPC, de los servicios básicos como el transporte, la luz y el gas o la privatización de otros bienes públicos como el agua.

En resumen, estamos asistiendo a un expolio progresivo de los bienes públicos, favorecido por una clase política servil y corrupta, a favor de grupos económicos y especuladores privados, para que al final de la operación solo una pequeña clase acomodada pueda permitirse el lujo de disfrutar de estos servicios mientras que la mayoría de la población viva en una situación constante de pobreza y necesidad, a merced de lo que decidan otros, como en tiempos no tan lejanos.

¿Pero qué pasa en nuestro distrito?

Este panorama de recortes, privatizaciones y políticas antisociales se hace aun más dramático si nos detenemos a ver de cerca la situación de un distrito, el de Villaverde, que, debido a la falta total de visión de futuro y al desinterés absoluto por parte de los políticos locales y a la sumisión económica a los intereses de una Unión Europea que solo se preocupa de lo que quieren “los mercados”, en unas décadas ha pasado de ser uno de los motores industriales de la capital a convertirse en uno de los distritos con el índice de paro más altos de Madrid.

Y es en este tejido social ya frágil y complejo que el aumento del paro y los continuos recortes sociales están causando unos efectos trágicos y desgarradores.

El aumento de las situaciones de pobreza en el distrito es claro y palpable, solo hace falta citar unos pocos datos que hablan por si solos:

- La estimación de la tasa de paro en Villaverde, según los datos estadísticos del mismo Ayuntamiento, se sitúa aproximadamente un 7% por encima de la media de la ciudad de Madrid (22,28% frente al 15,28% de Madrid).

- El incremento de la tasa de paro solo en los últimos dos años en nuestro distrito ha sido casi del 13%.

- Según los últimos datos de 2012 aproximadamente el 50% de los desempleados en Villaverde no cobra ninguna prestación y el 60% son parados de larga duración.

- La renta per capita del distrito de Villaverde es aproximadamente un 15% inferior a la media de Madrid y alrededor de un 30% inferior a distritos como Salamanca, Retiro o Chamartín.

- Aunque no haya datos oficiales actualizados, las informaciones que hemos conseguido nos indican que las peticiones de Renta Minima de Integración (RMI) en Villaverde, que solo pueden solicitar aquellas familias que no tienen derecho a cobrar ningún otro tipo de subsidio o ayuda, han casi triplicado las de años anteriores.

- Instituciones sociales como Cáritas, que actúan desde hace tiempo en nuestro distrito, han reconocido que se encuentran desbordadas por el aumento exponencial de las solicitudes de ayuda que están recibiendo.

- El número de familias afectadas por desahucios ha aumentado de forma preocupante y en especial han crecido los desalojos de vivienda social pública (EMVS en particular), viviendas que se quedan vacías para que el Ayuntamiento pueda especular con ellas.

Tenemos que apartar diferencias y unirnos para dar una respuesta común a esta dramática situación pidiendo que se aplique otro tipo de política social, que mire más a las necesidades de las personas en lugar que a los intereses de los grandes poderes económicos y de los especuladores, y que no se abandone a la pobreza y a la exclusión social a cientos o miles de familias en nuestro distrito.

Una política económica que apoye y ayude al pequeño comercio del barrio, sosteniendo iniciativas que fomenten el consumo local, que apoye y facilite la creación de cooperativas y de pequeñas y medianas empresas y que se comprometa realmente en la defensa de los puestos de trabajo de aquellas empresas que todavía siguen en Villaverde.

No es recortando derechos, libertades y servicios públicos que se puede salir de la crisis actual, tenemos que exigir otra política económica que se encargue de realizar un reparto equitativo de las riquezas y del trabajo.

Necesitamos una nueva visión política que apueste por el futuro y el renacimiento de nuestro distrito, y esto pasa también por una apuesta clara por la cultura y la educación pública, por la sanidad, por la creación de espacios sociales de debate y de ocio, por la recuperación urbanística y ambiental, en suma, por unas mejores condiciones de vida y de participación de los ciudadanos.

Por ultimo hacemos un llamamiento a la solidaridad entre todas las personas y familias de Villaverde, para que nadie se sienta solo, excluido o abandonado a su suerte y para que todos participen en este cambio más que necesario.

Fuente: Asamblea Popular de Villaverde